Las autoridades del estado alemán de Renania del Norte-Westfalia han rechazado, de momento, declarar un nuevo confinamiento a pesar de que el número de contagios en el brote de coronavirus aparecido en uno de sus mataderos ha arrojado más de 300 nuevos contagios en las últimas horas, hasta los 1.331.

El primer ministro del estado, Armin Laschet, no ha visto motivo para declarar un nuevo estado de cuarentena tras una visita al matadero, en la localidad de Guetersloh, si bien quedan pendientes de analizar 250 pruebas de las más de 6.100 efectuadas a los trabajadores del matadero.

Si bien existe, según sus palabras "un enorme riesgo por la pandemia, el brote no representa un salto cualitativo en la amenaza" a la que actualmente se enfrentan los ciudadanos del estado, uno de los más golpeados por el coronavirus, con 40.921 casos y 1.663 fallecidos.

Laschet también ha sido uno de los líderes alemanes que presionó con más fuerza para que se relajaran las pautas de combate contra la propagación de la enfermedad.

Mientras, una portavoz del Ayuntamiento de Guetersloh ha explicado en declaraciones a la agencia de noticias DPA que de los pacientes en cuidados intensivos, dos están conectados a un respirador.

Este mismo sábado unas 60 personas se han concentrado frente al matadero para protestar contra la empresa. "Estamos aquí para protestar porque están robando los derechos de la gente", han coreado los manifestantes, según recoge la televisión pública alemana ARD.